COMO COMENZÓ TODO
El año pasado tuve un gran verano. Repartí mis vacaciones de manera que
tuve una semana en junio, otra en julio y la tercera en agosto. Quise conocer Europa un poquito mejor. En junio estuve en Paris y eurodisney, estuvo genial, en julio estuve en Roma, impresionante y en agosto en Lisboa y alrededores, preciosa ciudad también. Muy recomendable Sintra. Me encanta viajar. Es una de mis grandes pasiones. Mi intención es hacer un viaje importante al año. Este año evidentemente no ha podido ser, pero me hubiera encantando ir a Egipto. Llevo años queriendo ir, me fascina el arte egipcio y todo el misterio que conlleva.
Lo que no me esperaba es que mientras yo pasaba uno de los veranos más divertidos y especiales de mi vida, había algo no tan agradable que se estaba formando en mí. Realmente no s
e cuando comenzó. No existió un punto de inflexión en el que de repente estoy enferma y ya está, al menos yo no lo sentí así. Fué más progresivo. El primer síntoma que fué apareciendo, fueron hematomas. Moratones en mis piernas. No sé exactamente cuando empezaron, pero durante todo el verano cada vez iban a más. Al principio no les dí importancia. Hacía bastante deporte por un lado, y por otro siempre he sido un poco patosa asi que lo achaqué a eso. Nunca te imaginas que pueda ser algo más grave. Por lo demás no sentía nada más. Cansancio, eso si es verdad, pero se va metiendo en tí de manera tan progresiva que te vas acostumbrando a él.
Además todo el mundo tiene fases de estar con más energia o menos. Yo lo achacaba a el trabajo y a que mis vacaciones más que de descansar fueron de patear, de meterse palizas andando, entonces casi llegaba más cansada a casa de lo que me había ido. Empecé a preocuparme durante mi estancia en Lisboa a finales de agosto, hace un año. Me salió un hipermegasupermoratón en el muslo izquierdo que no podía ser. No me había dado ningún golpe, además a esas alturas como ya estaba un poco mosca, me fijaba en si me daba golpes o no con las esquinas. Además ya si que me empecé a notar cansada realmente. Llegaba exhausta al hotel por las noches y durante el día, a pesar de que aproveché para ver un montón de cosas y no me quedé parada, también notaba que no me recuperaba, era cansancio crónico, falta de vitalidad. Los moratones me preocuparon en ese momento, pero al cansancio no se porqué no le di tanta importancia, quizá por lo que he explicado antes.
El caso es que llegó septiembre y decidí hacerme un análisis de sangre. A esas alturas ya tenía el presentimiento de que algo malo estaba pasando. De hecho días antes mirando en internet encontré que podían ser sintomas de leucemia. El mismo día que me hice la analítica, el médico de cabecera me llamó. 8 de hemoglobina (lo normal es de 12.1-16), de ahí mi cansancio, 13 de plaquetas! (lo normal es de 135-450) y 2.6 de leucocitos (lo normal es de 4.5-11). En cuanto colgué, avisé a mis padres y nos f
uimos a urgencias. Después de varias analíticas más y varias pruebas, me dejaron ingresada. Yo no entendía, no sabía, me sentía perdida, como en una película, no me podía estar pasando a mí. Nunca había estado enferma, nunca ingresada, no podía ser. Estas cosas no podían suceder así....y si, desgraciadamente suceden así. Al día siguiente me hicieron una punción medular, pudieron descartar la leucemia (me quité un gran peso de encima) y al de una semana me fuí sin diagnóstico del hospital y con unas cuantas transfusiones encima. Durante un mes me hicieron varias analíticas, y al de dos semanas otra punción medular (te sacan sangre de la medula) y biopsia de medula (te quitan un cachito de hueso de la crest iliaca en la cadera). No duele, te anestesian, pero es muy muy molesto, sobre todo la biopsia. Dos semanas después de esa punción me dieron el resultado: Aplasia medular. Casi me llevé hasta una alegría porque los médicos barajaban esa posibilidad o un síndrome mielodisplásico (una enfermedad que no tiene tratamiento. Solo se cura mediante el trasplante de médula) asi que me alegré de que al menos fuera algo con tratamiento.
Ya tenía diagnóstico. Ahora empezaba la lucha verdadera.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada